Archivos Mensuales: noviembre 2014



Leyendo “Una historia del libro judío”

Una reseña que publiqué en Ñ sobre Una historia del libro judío: La cultura judía argentina a través de sus editores, libreros, traductores, imprentas y bibliotecas, el libro de Alejandro Dujovne:

“La compañía de publicaciones en ídish más importante de la Argentina, y la más grande del mundo, fue Dos Poylishe Idntum”, informaba el anuario American Jewish Year Book, editado por el American Jewish Commitee en 1952. Dos Poylishe Idntum, dirigida por el editor Marc Turkow (1904-1983) –un prócer de la cultura ídish argentina–, presentó, entre 1946 y 1966, 175 libros referidos a la vida judía. Pero ésta no fue la única editorial que en el período de entreguerras y de posguerra hizo de Buenos Aires una de las capitales mundiales de la cultura judía, a la par de Varsovia y Vilna (primero), o de Nueva York y Tel Aviv (después). La serie Musterverk fun der Idisher Literatur, dirigida por Samuel Rollansky, editó cien volúmenes entre 1957 y 1984: su objetivo –ambicioso, universal– era presentar, desde la Argentina, un canon de la literatura judía apto para todas las latitudes.

Alejandro Dujovne propone en Una historia del libro judío las dos razones que llevaron a Buenos Aires a erigirse como polo intelectual judío a mediados del siglo XX: el Holocausto –y la desaparición física de escritores, editores, traductores, correctores, imprenteros y libreros de Europa– y las ventajas económicas comparativas de la edición argentina. Dujovne investiga los orígenes de este fenómeno en la década de 1910 y lo persigue hasta la de 1970. Ampliar



Isaac Schtivelband y el naufragio de la ‘Joven Sabina’

Ilustración: Decur

El sábado 7 de febrero de 1925, poco antes de las diez de la noche, un grupo de trece inmigrantes judíos provenientes de Europa del Este se embarró los zapatos en la orilla empantanada del río Uruguay.

Los trece –hombres, mujeres, niños y un bebé– se resignaron al fango mirando hacia el oeste: más allá del río, en la oscuridad, las luces chispeaban en el viento como luciérnagas. Esa era la ciudad de Concordia, en Argentina. La ciudad uruguaya de Salto, al otro lado y de donde ellos habían partido un instante antes, no era más que un pueblo chico. Los trece, que habían comenzado el viaje en un sitio tan lejano como Odesa, estaban ya cerca del destino final: Buenos Aires, Argentina, Buenos Aires, América. Ampliar



Mordejai Reuben Hacohen Sinay llega a la Argentina

El 11 de noviembre de 1894, hace 120 años, un barco que se llamaba Corania partió desde el puerto de Libau, 400 kilómetros al norte de Grodno, en el actual territorio de Letonia. Era el puerto más grande del Mar Báltico y el de mayor tráfico de inmigrantes rusos hacia América: allí los judíos rusos se camuflaban, perdidos en una avalancha humana que se retorcía para subir a los transatlánticos, soñando todos con una vida radicalmente nueva.

El 11 de noviembre de 1894 la familia del rabino Mordejai Reuben Hacohen Sinay –oriunda de Grodno– estaba lista para dejar para siempre el hogar del Este. Ampliar



Mario Markic investiga crímenes y amores

En julio visité Moisés Ville y tuve la suerte de cruzarme con Mario Markic, que estaba en la colonia grabando su notable programa En el camino.

El episodio, titulado “Inmigrantes: crímenes y amores”, se puede ver aquí.