Apuntes



En La Capital

“Un cronista, a veces, no necesita más que la curiosidad y el desconocimiento para empezar a moverse”, anota Osvaldo Aguirre en un largo artículo publicado hoy en el diario rosarino La Capital, sobre Los crímenes de Moisés Ville.

Aguirre, uno de los investigadores más minuciosos y consecuentes en la búsqueda de las viejas historias criminales, sabe de lo que habla. Y escribió su nota con atención, seriedad y generosidad.

Se puede leer aquí.



Los crímenes de Pablo Smerling

Los crimenes de Moisés Ville, por Pablo Smerling

Pablo Smerling, el ilustrador preferido de la historia delictiva argentina, también tiene algo para decir sobre Los crímenes de Moisés Ville. Y lo dice con color, con trazo, con tinta. Con inspiración y con trabajo. Con fuerza y con talento.

Con un dibujo que honra esta historia de gauchos y de colonos judíos.

Ampliar



El desafío solitario de buscar las raíces

Por Héctor Sagalovsky

El violinista en el tejado que acompaña a Héctor Sagalovsky

Al lado de mi monitor de la PC tengo esa simpática “escultura” en miniatura de Bar–Zion que me traje de Israel. Es un violinista, pues nada mejor para recordar a Tevie el lechero, ese hermoso personaje de El violinista en el tejado (el clásico de Scholem Aleijem), que es un mensaje de esperanza aún en los peores momentos. Nuestros antepasados también tuvieron su violinista que los acompañó hacia diferentes destinos.

Pero esa fue una primera parte y desde hace un tiempo, aunque ya tengo 56 años, quise indagar sobre la segunda parte del viaje de Tevie: ¿cómo habían llegado mis bisabuelos y mis abuelos a tierras argentinas?

Ampliar



En Fundación TEM

Miriam Aliksenitzer, en un retrato aparecido en la revista Caras y Caretas (N° 409, 4 de agosto de 1906, pág. 80)

El blog de la Fundación TEM publica un fragmento del capítulo 12 de Los crímenes de Moisés Ville, titulado “Policías y colonos” y referido al crimen de Miriam Aliksenitzer, una chica de 19 años nacida en Kamenetz-Podolsk (ayer, Imperio Zarista; hoy, Ucrania) y reconvertida en la Argentina en María Alexenicer.

Se puede leer aquí.

El cuerpo sin vida de Miriam Aliksenitzer fue hallado el lunes 16 de julio de 1906. Sus finos cabellos azabaches lucían pegoteados en la sangre seca. Su piel blanca, más pálida; su frente se hundía en un hueco de bala.

Ampliar



En CrimenyRazon.com

La tumba de la familia Waisman, en el cementerio de Moisés Ville. Foto: Paula Salischiker.

El sitio web de noticias policiales y judiciales Crimen y Razón publicó un nuevo adelanto de Los crímenes de Moisés Ville. Esta vez fue una parte del capítulo 7: “El crimen de la familia Waisman (y la memoria como un deber)”. Se puede leer aquí.

Este capítulo –que cuenta la masacre de una familia ocurrida en la noche del 28 de junio de 1897– lleva el testimonio de la entrañable Juana Waisman. Nieta de una de las víctimas, Juana tenía 95 años cuando la visité en un geriátrico rosarino, una casona con pisos de madera que crujían. Los ancianos miraban sorprendidos a los visitantes extraños como yo, y cuando subí las escaleras arriba encontré a Juana: estaba de pie, tomada a su andador, en el centro de una habitación sencilla en la que había dos camas y un televisor. Me esperaba con una torta de receta ídishe, deliciosa. Y tenía para contarme, en el tiempo en que la tarde se hizo noche, la historia de sus cuatro muertos, pero también la propia. Que es la mía. Que es, así, la de todos.

En el cementerio de Moisés Ville, la tumba de la familia Waisman [en la foto, arriba] es la más larga: las víctimas yacen en fila, los pies de uno con la cabeza del otro.



En Anfibia

Foto: Paula Salischiker

“Un periodista recibe un mail: su padre le avisa que su bisabuelo, también periodista, cubrió los primeros asesinatos de Moisés Ville, una colonia de judíos en Santa Fe. El mail es la primera oración de un libro que será escrito luego de investigar en bibliotecas, recorrer el cementerio del pueblo y entrevistar a nietos de los protagonistas”.

Los crímenes de Moisés Ville tiene su adelanto en la revista digital de periodismo narrativo Anfibia. Link.



Un nuevo suicidio en la colonia

El muerto se llamaba Carlos Andrada y tenía 45 años. Poco se sabe de él.

La noticia de una nueva muerte por mano propia conmovió a Moisés Ville ayer, 19 de agosto.

En un campo alejado del centro -cinco kilómetros hacia el norte-, un hombre taciturno de 45 años llamado Carlos Andrada tomó la drástica decisión y se ahorcó en su propia morada. El juzgado de instrucción de la ciudad de San Cristóbal toma parte y la comisaría 3° de Moisés Ville lo asiste en la investigación.

Ampliar



En Rolling Stone

Hace unos días nomás, Leonardo Ferri adelantó la llegada de Los crímenes de Moisés Ville en la edición digital de Rolling Stone. Lo hizo en el marco de una nota sobre el auge de la literatura policial en la Argentina, en la que también reseñó La misa del diablo, de Miguel Prenz, y La virgen en tus ojos, de Florencia Etcheves, para comulgar “tres buenas opciones que satisfacen la sed de morbo, sangre e intriga”.

En esta nota se publica también el Prefacio de Los crímenes de Moisés Ville.

“Los crímenes de Moisés Ville (se edita en septiembre) es una investigación en la que los asesinatos, el campo, los inmigrantes, el bisabuelo y la familia del autor son protagonistas”, anota Ferri.

Click aquí para ir a la nota.



Alberto Gerchunoff: una nueva biografía

Alberto Gerchunoff

Capital Intelectual publica en su colección Paisanos Alberto Gerchunoff. El argentino más judío, el judío más argentino, una biografía escrita por Ricardo Feierstein. El autor de dos clásicos (Historia de los judíos argentinos y Vida cotidiana de los judíos argentinos) vuelve ahora sobre la vida del mayor autor ruso de la primera mitad del siglo XX –a quien ya se había referido en otro libro, Alberto Gerchunoff. Judío y argentino, una antología publicada por Milá y prologada y criticada por él mismo.

Sin embargo, el idilio de Gerchu y su nueva patria no fue siempre feliz: su propio padre, Gershom Gerchunoff, cayó asesinado por la mano de un bandido, y hoy su tumba ocupa un lugar en el cementerio de Moisés Ville.

En “La marca en la literatura”, el capítulo 13 de Los crímenes de Moisés Ville, se cuenta el homicidio y sus derivaciones –que llegarían a ser culturales.

“¡Este hecho ha dejado consternada la población de esas colonias y completamente desamparados á los infelices huérfanos!”, se leía en una noticia publicada en el diario La Unión, de la colonia de Esperanza, el 3 de marzo de 1892. Uno de esos “infelices huérfanos” era, por supuesto, el propio Alberto Gerchunoff.

Ampliar



Un suicida y dos policías ladrones en la colonia

La semana fue agitada en Moisés Ville, donde dos historias coparon las noticias locales sin aportar demasiada alegría.

En las primeras horas del martes, un hombre de 32 años llamado Ariel Francisco Pinardelli se ahorcó. Utilizó un cable y se colgó en su vivienda de la calle Barón Hirsch. Un juzgado de instrucción de la cabecera departamental, San Cristóbal, tomó parte.

Tres días después, dos policías de la comisaría local fueron detenidos, acusados de robar piezas de un camión que estaba estacionado frente a la seccional.

Ampliar