Miriam Aliksenitzer, en un retrato aparecido en la revista Caras y Caretas (N° 409, 4 de agosto de 1906, pág. 80)

El blog de la Fundación TEM publica un fragmento del capítulo 12 de Los crímenes de Moisés Ville, titulado «Policías y colonos» y referido al crimen de Miriam Aliksenitzer, una chica de 19 años nacida en Kamenetz-Podolsk (ayer, Imperio Zarista; hoy, Ucrania) y reconvertida en la Argentina en María Alexenicer.

Se puede leer aquí.

El cuerpo sin vida de Miriam Aliksenitzer fue hallado el lunes 16 de julio de 1906. Sus finos cabellos azabaches lucían pegoteados en la sangre seca. Su piel blanca, más pálida; su frente se hundía en un hueco de bala.

Este es el único entre todos los crímenes de Moisés Ville que aparece en el Archivo de los Tribunales del Poder Judicial de la provincia de Santa Fe. Algunos meses después de mi visita a la oficina de la directora, recibí en mi casa un sobre cubierto de estampillas. Era la respuesta a mi pedido de información. Evidentemente, mi nota, que se veía como un papel con pocas posibilidades, no había hecho una mala carrera. En un denso lenguaje judicial se me comunicaba que un libro de entradas del juzgado en lo penal de instrucción de la Primera Nominación de Santa Fe iniciado el 2 de enero de 1905 guardaba entre sus páginas un registro del caso, lo mismo que otro libro de entradas —del juzgado en lo penal de instrucción de la Segunda Nominación— iniciado el 2 de junio de 1905.

Pero la carta continuaba con malas noticias: «Se deja constancia de que la información transcripta corresponde a las anotaciones efectuadas por los respectivos Juzgados en sus Libros de Mesa de Entradas al momento del ingreso de la causa, reiterándose que en el fondo documental penal obrante en la base informática de esta dependencia, NO se ha constatado el ingreso a este Organismo de causa relacionada con María Alexenicer». Sellos y firmas, sellos y firmas.

Dos días después del homicidio, el caso hizo bulla en la prensa de Buenos Aires: «Asesinato de una joven. Misterio que lo rodea – Consternación pública», tituló La Nación. «SAN CRISTÓBAL, 16. Un crimen salvaje ha tenido lugar en Moisés Ville. La niña María Alexinisir [sic], de 19 años, asistió al baile dado por los vecinos de esa colonia al jefe político, retirándose acompañada de sus padres á la 1 de la mañana. Estos se acostaron sin sentir durante la noche nada anormal; pero al levantarse esta madrugada el padre notó la ausencia de la hija y envió una persona en su busca.

» Una hora más tarde un vecino que pasaba vió en un terreno baldío un cadáver á tres metros del camino público. Dio cuenta á la policía, comprobándose ser el de la desgraciada joven que presentaba una herida de bala de revólver en la sien derecha.

»Es un crimen alevoso y misterioso á la vez; la desgraciada joven debió estar por acostarse, pues su cuerpo sólo lo cubría un camisón de dormir. En ese estado ha sido llevada sin vida lejos de la casa paterna, después de consumado un hecho brutal con la asesinada, y para despistar la acción de la justicia han llevado el cadáver á doce cuadras hacia el centro de la población, frente á la estación, donde fue hallado.

»Este crimen ha consternado á los vecinos de Moisés Ville, pues la extinta era muy apreciada. El jefe político levanta un sumario.

»Algunos atribuyen el hecho á celos; otros á una venganza.»

Diario La Prensa, 27 de julio de 1906