Carlos Ulanovsky

Lector voraz de diarios, revistas y libros, Carlos Ulanovsky es, también, un eslabón en la larga cadena de periodistas judeoargentinos que inicia la generación de Mijl Hacohen Sinay en la década de 1890. El sábado 5 de octubre de 2013 me entrevistó en su programa Reunión cumbre, en una charla breve pero muy agradable, y con mucha generosidad de su parte:

En el capítulo 10 de Los crímenes de Moisés Ville (“El enigma de Der Viderkol“), el nombre de este maestro de periodistas es mencionado en relación al mundo rico del periodismo ídish.

Dice:

“El reino de la cultura ídish sigue allí, en los estantes de las bibliotecas, y representa a la vez una gran oportunidad y una gran dificultad para conocer aquel mundo tan orgulloso de sí mismo y tan enredado en sus laberintos. La generación de Mijl, la de los pioneros, se multiplicó en cientos, en miles de periodistas. Por eso leo con atención a Carlos Ulanovsky —mi primer maestro, de quien todavía sigo aprendiendo— cuando, en una ponencia de la década de 1980 confiesa un camino que creo conocer en carne propia: «Yo primero me sentí periodista y bastante después, judío. Aunque lo mismo podría decir acerca de mi condición de persona, la que estrené no hace tanto». Y luego, varias preguntas sobre la condición judía de los periodistas judíos: «¿Periodista judío? ¿Cuál? ¿El viejito melancólico, chagalliano, del Ydische Zaitung? ¿El admirable Herman Schiller? ¿Aquel gordo chivero del Di Presse? O si no: ¿hay que ser, y llamarse, Eliahu Toker para sentirse periodista judío?».

Aquí, el texto entero de esa ponencia:

»¿Periodista judío? ¿Cuál? ¿El viejito melancólico, chagalliano, del Idishe Tzaitung? ¿El admirable Herman Schiller? ¿Aquel gordo chivero del Di Presse? O si no: ¿hay que ser, y llamarse, Eliahu Toker para sentirse periodista judío?

»Yo primero me sentí periodista y bastante después, judío. Aunque lo mismo podría decir acerca de mi condición de persona, la que estrené no hace tanto. Hoy puedo decir que la persona, el periodista, el argentino de nacimiento y el de origen judío conviven sin conflictos en el mismo envase.

»Trabajo desde 1965, pasé por siete redacciones (siete mundos) y nunca sufrí un acto discriminatorio por mi condición de judío. Sí, me atacaron revistas de ultraderecha, como integrante de alguna de las tantas conspiraciones judeo-marxistas que echan a rodar por allí. Desde que me inicié firmo mis trabajos con mi apellido, pero cuando lo cambié, un poco en broma, un poco por la persecuta particular del ’75, alegando que Ulanovsky era una traducción de Del Solar Dorrego, se presentó a la redacción (era una revista humorística) un Del Solar Dorrego auténtico y prohibió que volviera a usar su identidad. Evidentemente no se sentía ni un poquito Ulanovsky.

»Me encanta mi apellido de nueve letras, de presunto origen ucraniano, que es como un estandarte y no me deja mentir. Durante los años que viví en México (en donde sí encontré personas poderosas y “honorables” con enormes prejuicios sobre los judíos), me acostumbré a usar también mi segundo apellido, Viniarsky. En los años que llevo en periodismo, amigos y amigas queridas de redacción (algunos de ellos, judíos) me llamaron “Ruso” pero no lo sentí despectivo, sino una manera de hablar de mí. Otros compañeros economizaron letras y dejaron mi apellido en Osqui y para muchos soy Ula, Ulita o Ulano y otras cincuenta variantes imaginables, incluida la de algún insolente que me rebautizó Culanovsky. Nunca sentí antisemitismo en esto: notaba tanto cariño como si me llamaran Carlitos.

»Después de todo, ¿en qué son judíos los periodistas judíos? ¿Por hacer crónicas de Pésaj? ¿Por cumplir con el estereotipo y amarretear información? ¿Por participar en mesas redondas de instituciones judías? Dicen que los judíos –y sin son psicoanalistas, peor- tienen la costumbre de responder a las preguntas con otra pregunta. ¿Será por eso que me dedico a hacer largos reportajes y me encanta repreguntar? ¿Será por eso?

(publicado en Judíos & Argentinos. Judíos argentinos. Homenaje al centenario de la inmigración judía a la Argentina/1889. Manrique Zago Ediciones, Buenos Aires, 1989)

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Un Comentario to “¿En qué son judíos los periodistas judíos?”
  1. delia rebeca vestfrid

    lei el libro y me gusto,lo de periodistas judíos será medio peyorativo.periodista y listo un abrazo